Se llama Charlotte, tiene apenas nueve años y ya es dueña de una empresa altruista. Conoce su historia…
Cuando tenía cuatro años, nuestra pequeña empresaria tuvo que enfrentar un sinfín de operaciones debido a una hendidura en el labio. Fueron momentos tan difíciles para ella, que ha afirmado que nunca los olvidará. Tiempo después, su abuela le regaló una máquina de coser y así comenzó a diseñar tiernos muñecos.
De ahí surgió la brillante idea de mandárselos a niños que, como ella hace unos años, estén pasando por el quirófano. Así fue como fundó Stitches by Charlotte, donde vende sus creaciones con el fin de destinar parte del dinero a fundaciones y obras de caridad.
Sus muñequitos no solamente llegan a Estados Unidos, hoy por hoy tiene envíos a Canadá y a México. Ahora, Charlotte está buscando reunir más fondos para poder invertir en cursos de costura para mejorar la manufactura de sus productos.
¡Qué gran corazón!